Hola, somos Anna y Blanca
Nos hemos criado entre telas, texturas y muestras de color. Nuestro padre tenía una tienda y era decorador, así que en casa siempre se hablaba de espacios, combinaciones y detalles.
Desde que tenemos memoria, siempre hemos disfrutado decorando los eventos familiares, cuidando cada detalle para hacerlos especiales. Pero nuestra aventura en el mundo de las bodas comenzó en 2018, casi por casualidad.
Unos amigos nos pidieron diseñar sus invitaciones y, poco después, nos confiaron también la decoración. Nos hizo tanta ilusión que, sin pensarlo demasiado, nos lanzamos de lleno a la experiencia. Fue un reto, pero también un descubrimiento: aquel día supimos que esto era lo que queríamos hacer.
Desde entonces, nos hemos formado, hemos acompañado a decenas de parejas en su gran día, convirtiendo sus ideas y sueños en escenarios únicos. Cada boda es una historia que se entrelaza con la nuestra, y para nosotras no hay mayor satisfacción que ver la emoción en sus miradas al descubrir que todo está tal y como lo imaginaron.
Porque más que decorar, creamos ambientes que hablan de vosotros, de vuestra historia y de la magia de ese día irrepetible.


